lunes, 23 de abril de 2012

Las malvinas



El robo que me volvió desconfiada
Cuando tenía 16 años, recuerdo que un día al salir de clases decidí ir a las “Malvinas”, quería comprarme un celular, pensé que era el mejor lugar para comprarlo ,puesto que mis compañeros del colegio siempre hablaban de las cosas que podías encontrar en ese “centro comercial”  a bajo precio. Mi mamá me había prohibido ir a ese lugar y menos sola, pero como yo ya estaba en “la calle” decidí desobedecerla, total era mi dinero y era mi tiempo el que perdía, en que podría salir perjudicar ella.

Al promediar las 3pm de la tarde, llegue a la cuadra 4 de la avenida Argentina al centro comercial “las Malvinas” e ingrese para ver los celulares, habían de todos los colores, de diferentes precios, cada modelito era más alucinante que el anterior, todos los puestos estaban abarrotados de gente que al igual que yo habían venido a comprarse un celular. Recorrí casi todos los stands buscando el celular más bonito, con un diseño único y original, al pasar por los stands de la parte posterior lo encontré era blanco con negro, tenia de todo y el precio era lo mejor s/.80 soles, un celular que en la  tienda oficial de CLARO costaba algo de s/.400 soles. No note nada sospecho pensé que como era “usadito” su precio había bajado.

Sin dudar lo compre, la señora que me atendió se mostraba tan amable, lo puso en una cajita, con el cargador y de “regalo” una carcasa negra. Yo estaba muy contenta, la señora me dijo “ponlo en tu mochila hijita”, “no te lo vayan arrebatar” yo le hice caso y lo guarde en mi mochila, agradecí y me dirigí a la salida.

A los pocos minutos que Salí de “las Malvinas” ya estaba de noche, el lugar era oscuro y desierto, con  veredas orinadas y  bancas llenas de basura, de pronto sentí que mi mochila vibraba, entonces me saque la mochila y era el celular “alguien estaba llamando”, decidí contestar, pero el sonido finalizo, cuando me disponía a guardar mi celular en su cajita  para volver a ponerlo en mi mochila, se acercaron dos señoras y un chico ,las señoras me dijeron que les diera lo que llevaba en mi mochila si no lo hacían ellos a la fuerza. Asustada decidí sacar todo lo que había en mi mochila y ponerlo a un lado de la banca, cuidando de no sacar la caja con el celular, pero el chico que iba con ellas me la arrancho antes de que pudiera taparla, al ver que no tenía nada mas de “valor” se alejaron caminando a paso lento.

Me quede unos cuantos minutos tratando de asimilar lo que había pasado, entonces reaccione, ¿Quién mas pudo saber del celular? ¿Quién sabia el número? La respuesta vino a mi mente casi de inmediato “la señora tan amable que me vendió el celular”, pues ese era su “modus operan ti”, incautas como yo le compraban el celular y ella mandaba a sus “cómplices para recuperarlo”.

Desde ese día decidí jamás volver a pisar “las Malvinas”, ni comprar algo barato en un lugar de dudosa procedencia.

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